 | Carta ganadora concurso radiofónico Cartas para la Esperanza |
Hola: Me llamo Pablo, tengo once años y quiero antes de nada dar las gracias al colegio Maristas, a RadioVoz y a Fundai, por darme una oportunidad de comunicarme con vosotros. Con esta carta me gustaría transmitir esperanza, amor y lo más importante, animaros a que siempre miréis el lado positivo de las cosas y nunca el negativo. Sé que es difícil olvidar lo que habéis pasado, porque seguramente, a muchos de vosotros os falta algún amigo, hermano, primo o lo más importante, vuestros padres; yo no me puedo imaginar mi vida sin ellos pero como dice mi padre hay que ser positivo y no mirar atrás porque Dios que así se llama quien cuida de nosotros, está cerca de todos, y os va a ayudar. Yo le rezo todas las noches y le pido que no os olvide. Yo daría todo para vosotros estuvierais igual que yo; y deseo que pronto lo consigáis. Los que estáis recibiendo una formación escolar, estudiar mucho para poder afrontar el futuro con más optimismo, esforzaros en los estudios, es la mejor arma para poder luchar por vuestro país. Aquí, en España, hay muchas organizaciones que os están apoyando mandando alimentos y medicinas; la gente apadrina muchos niños. Mi país no es muy grande pero tiene un gran corazón, siempre ayuda a los que lo necesitan, no estáis solos. El otro día un señor de una ONG explicaba en la televisión que con poco dinero ellos consiguen que vosotros podais a la escuela, puedan hacer pozos para buscar agua y curar a muchos niños de enfermedades que aquí no hay. Yo pido, primeramente a todos los mayores, que apadrinéis a estos niños, tan buenos y con tan buen corazón; que les ha tocado vivir en una situación muy difícil, cuando tendrían que estar como yo en el colegio están trabajando, y eso es muy triste; pero lo peor sin duda, es la falta de medicamentos y alimentos, con vuestras ayudas, que estoy seguro cada día van a ser más, los podéis hacer muy felices. Quiero pedir a los niños del mundo que nunca desprecien una comida, y no se quejen por un regalo que no les guste, porque tenemos que empezar a valorar lo que tenemos, ya que en nuestro mundo, a lo que no le damos mucha importancia, en el suyo puede suponer la diferencia entra la vida y la muerte, por ejemplo: el agua o los medicamentos. Me gustaría que este año, cuando sea el *****pleaños de alguno de nosotros y les pidamos a nuestros padres un regalo, ese regalo sea el apadrinamiento de un niño. Ojalá en esta parte del planeta valorásemos más lo que tenemos y no nos fijásemos sólo en nuestros caprichos si no que abriésemos nuestros ojos y nuestros corazones para “ver”. Y a vosotros, mis nuevos amigos os digo: “no os preocupéis, cada uno de vosotros tenéis una luz en vuestro corazón”
|
|
|
|
| |
| Menú principal |  |
Puntuación Promedio: 4.5 votos: 4

| |
| Menú principal |  |
|